Tte 1ro (PM) I Don Roberto Nestor ESTEVEZ



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    Roberto Néstor Estévez (Posadas, Misiones, Argentina, 24 de febrero de 1957 - Pradera del Ganso, islas Malvinas, 28 de mayo de 1982) fue un oficial del Ejército Argentino, que con el rango de teniente —ascendido a teniente primero post mortem y condecorado con la Cruz al Heroico Valor en Combate— murió en combate, a sus 25 años, en la Batalla de Pradera del Ganso durante la Guerra de las Malvinas.

    Nació en Misiones 24 febrero de 1957 Ingresó al Colegio Militar de La Nación el 27 febrero del 75 y egresó como Subteniente de Infantería en el año 1978.

    Participó como Teniente, en el desembarco del 02 de abril de 1982 con el Regimiento de Infantería 25, siendo desplegado con la Compañía Infantería “C” del Regimiento en la localidad de Darwin.

    Desde su muerte en la guerra, la figura de Estévez es una de las más influyentes en el Ejército Argentino, catalogado como un ejemplo de liderazgo, valor y coraje, y referente de lo que deber ser un «buen soldado».

    Oriundo de Posadas, Misiones, era el séptimo de nueve hermanos. Hijo de Roberto Néstor Estévez (a su vez, hijo de José María Estévez, inmigrante español) y Julia Berta Benítez Chapo, cursó el ciclo primario en la Escuela N.º 3 «Domingo F. Sarmiento» y la educación secundaria en el Colegio Nacional N.º 1 «Martin de Moussy».

    Desde su juventud era un confeso católico, interesado en la historia argentina y la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.

    Siguiendo su vocación castrense, marchó rumbo a Buenos Aires para ingresar en febrero de 1975 al Colegio Militar de la Nación. Egresó como Subteniente del arma de infantería el 12 de octubre de 1978.

    En el año 1981 realizó el Curso de Comandos en la Escuela de Infantería. En el mismo, durante el desarrollo de una exigente ejercitación, sufrió un paro cardíaco. El médico que lo atendió, no obstante de declararlo muerto, continuó prodigándole los auxilios correspondientes hasta que reaccionó. En forma inmediata, sufrió un segundo paro cardíaco, del que se recuperó también. Fue enviado al hospital en forma inmediata. De forma sorpresiva, al día siguiente, se presentó para continuar el curso.

    Joven y maduro, inquieto y reflexivo, curioso y reservado, rebelde y obediente, admirador de las mujeres y amante fiel, beligerante y buscador de la paz, militar y poeta, adorador del folklore argentino y admirador del rock en inglés.
    De mirada triste y sonrisa alegre, de porte serio cual hombre criado en los mejores círculos de la ciudad y picardía de muchacho simple del interior.
    De estructura física débil y fortaleza anímica que venció a la primera.
    Lector voraz de libros de política y ferviente seguidor de grandes poetas y novelistas.

    Católico nacionalista pero respetuoso de las otras creencias. Amaba tanto la vida que estaba dispuesto a entregarla por lo que consideraba justo. Y lo hizo; lo llevó a cabo de una manera que muestra su calidad humana y la armonía entre el decir y el hacer: murió estando al frente y en el frente -en la primera línea- con sus hombres, cuidándolos, salvándole la vida a uno de ellos.

    Durante la guerra de Malvinas, el teniente Roberto Estévez estaba posicionado con sus hombres en Pradera del Ganso, cuando recibió la orden de atacar la Colinas de Boca House.

    Considerando Estévez que aquella era una misión sin retorno, agradeció a su superior la oportunidad que le daba de llevar acabo esta misión. Arengó su tropa y al frente de ella se dirigió al objetivo bajo un intenso fuego de artillería, llegando al mismo en la madrugada siguiente.

    • "Teniente Estévez, como último esfuerzo posible, para evitar la caída de la Posición Darwin-Goose Green, su Sección contraatacará en dirección NO, para aliviar la presión del enemigo sobre la Compañía "A", del Regimiento 12 de Infantería. Tratará de recomponer, a toda costa la primera línea. Sé que la misión que le imparto sobrepasa sus posibilidades, pero no me queda otro camino".

    Luego, lo despidió con un fuerte abrazo. La difícil y crítica situación no le permitió agregarle ningún otro tipo de detalle a la orden; además, tratándose de Estévez, eran innecesarios.

    -"Soldados, en nuestras capacidades están las posibilidades para ejecutar este esfuerzo final, y tratar de recomponer esta difícil situación. Estoy seguro de que el desempeño de todos será acorde a la calidad humana de cada uno de ustedes y a la preparación militar de que disponen" ...así fue la rápida arenga de Estévez.

    Finalmente, todos los integrantes de la fracción, escucharon la mejor y más hermosa orden que puede dar un Jefe: "Seguirme!". Pronto estarían inmersos en el combate.

    • "Para la Sección, sobre las fracciones enemigas que se encuentran detrás del montículo, ¡fuego! Artilleros, sobre el lugar, deriva 20 grados, alza 400 metros, ¡fuego! Esté atento Cabo Castro, en dirección a su flanco derecho, puede surgir alguna nueva amenaza..." -diversas órdenes se entrecruzaban en medio del fragor y la ferocidad de la lucha; finalmente, se logra bloquear el avance, y aliviar en parte la presión ejercida por los ingleses.

    • Cabo Castro, me hirieron en la pierna, pero no se preocupe, continuaré reglando el tiro de la artillería -gritó, sin titubear, el Teniente Estévez.

    • Enfermero, ¡rápido, atienda al Teniente! -ordenó Castro, con un grito.

    • Me pegaron de nuevo, esta vez en el hombro. Cabo Castro no abandone el equipo de comunicaciones y continúe dirigiendo el fuego de artillería...- fue su última orden; un certero impacto en la cara, quizás de un tirador especial, lo desplomó sin vida.

    • "Soldados, el Teniente está muerto, me hago cargo" - gritó Castro y continuó con la misión ordenada, hasta que fue alcanzado por una ráfaga de proyectiles trazantes, que llegaron a quemar su cuerpo."

    • "Camaradas, me hago cargo del mando de la Sección, nadie se mueve de su puesto, economicen la munición, apunten bien a los blancos que aparezcan". - el Soldado Fabricio Carrascul, llevado por el ejemplo heroico de sus Jefes que yacen inermes en el glorioso campo de la guerra, impartió con firmeza su primera orden.

    • Los ingleses se repliegan, bien, los hemos detenido y los obligamos a retirarse. ¡Viva la Patria! - gritó con alegría, Carrascul, al ver la maniobra inglesa. En ese momento, un preciso disparo, quizás del mismo tirador especial que eliminó a sus Jefes, le quitó la vida.

    Sin Jefes, agotadas las municiones y transportando sus muertos y heridos, la veterana y gloriosa Primera Sección de Tiradores Especiales se retiró hacia sus posiciones iniciales, habiendo cumplido con la Misión.

    El teniente Estévez dejó a sus padres esta conmovedora carta:

    Querido papá:

    Cuando recibas esta carta yo ya estaré rindiendo mis acciones a Dios Nuestro Señor.
    Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en cumplimiento de la misión.
    Pero fíjate vos ¡que misión! ¿Te acordas cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todo destinado a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre Generoso, ha querido que éste, tu hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a Nuestra Patria.
    Lo único que a todos quiero pedirles es:

    1. Que restaures una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo.
    2. Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea apertura a la tristeza, y muy importante,
    3. Que recen por mi.
      Papá, hay cosas que, en un día cualquiera no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas. Gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar en que vos sos el pilar.

    Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.
    Un fuerte abrazo. Dios y Patria ¡ O muerte ! Roberto.

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    “Cartas de amor y coraje”

    El libro que reúne las cartas del Teniente Primero Roberto Estévez

    "La palabra es lo que nos queda cuando todos los objetos se han perdido. Eso lo podemos guardar, se queda dentro de nosotros. La palabra es una de las cosas más valiosas que poseemos y es gratis. Está siempre con nosotros, es una fuerza solidaria que nos acerca."
    Ivonne Bordelois

    Con una concurrida asistencia, el miércoles 10 de mayo, en el stand 1515 del Ejército Argentino en la Feria del Libro se presentó el libro Cartas de amor y coraje, un trabajo minucioso y exquisito de la periodista y escritora Marisa Bisceglia, quien durante más de diez años investigó sobre la vida del legendario oficial del Ejército Argentino Roberto Néstor Estévez.

    El libro cuenta la historia del mítico héroe de Malvinas a través del intercambio epistolar que, especialmente, llevó a cabo antes y durante la guerra con su novia Marta Beatriz López, fallecida en 2011, a quien conocía desde la infancia en su Posadas natal. A través del carácter profundo, dinámico y sincero, la historia de uno de los mejores soldados que supo conseguir este país muestra a un hombre que con su prematura muerte se convirtió en ejemplo de coherencia entre el sentir, el pensar y el hacer.

    Entre los presentadores estaban el General de Brigada R VGM Sergio Fernández, quien fuera su instructor en el curso de Comandos de 1981, y su amigo del Colegio Militar de la Nación y primeros destinos, el General de División R Gustavo Raimondo. En cada palabra referida a quien era conocido con el apodo de Toto, exaltaron las virtudes de un hombre singular: alguien que sembraba y cuidaba lo que amaba hasta en los más mínimos detalles.

    "Tomar mate o té con Roberto era ser partícipe de toda una ceremonia. Te contaba desde cómo había sido sembrada la semilla de la hoja de infusión, hasta como había sido cosechada y elaborada. Nunca supe qué marcas usaba porque eso dejaba de ser importante gracias al sabor que surgía de ese gesto tan de él", contó Raimondo quien destacó que le encantaba escribir y leer: "Para él las palabras eran tan importantes como los valores, por eso se enojaba con las hipocresías". Y cada pasaje de las cartas devela a un hombre que era más que un militar, era un guerrero contra todo aquello que sustentara injusticias y maltratos. Un defensor del camino de la verdad, la solidaridad, la belleza y la vida.

    Inspirador como pocos, un emocionadísimo Fernández lo describió así: "Estévez nació para el momento, se destacaba de todos en el curso. En sus últimas horas, combatió mostrando un coraje y entrega ejemplar y aún muerto siguió combatiendo, protegiendo a sus soldados, en lo que fue un cruento combate de Pradera de Ganso. Y lo que se destaca en este libro es su costado humano".

    El stand estaba lleno al comienzo de la presentación, pero a medida que iba sucediendo, muchas personas que pasaban por ahí -quizás atraídas por la impactante decoración referida al bicentenario del Cruce de los Andes-, al escuchar sobre "el Toto" se iban quedando con gesto de asombro y emoción. Es que las cartas son ese elemento de la comunicación humana que lleva en sí el pase mágico hecho de papel, tinta y palabras. Conduce una fuerza invisible y misteriosa donde se conectan los universos únicos de cada persona. La carta es un acto de amor porque es una acción en soledad que invita a entrar en uno mismo para brindarse a otro. Y esto último es lo que describe a la perfección a este hombre que desde chiquito estuvo dispuesto a darse a los demás y, particularmente, a su país.

    Tan importante han sido las cartas en la columna vertebral de la existencia de Estévez, que cuando sus restos fueron identificados por los ingleses para enviarlos al cementerio de Darwin, esto fue posible porque encontraron con él, justamente, cartas; en el detalle de la observación en la anotación británica se puede ver: "id by letters".

    Malvinas fue la última guerra romántica de la historia donde incluso se llegó al combate cuerpo a cuerpo. Y las cartas han jugado un papel singular en esa coyuntura. En medio de la extrema violencia, de las experiencias más desalentadoras para el alma humana, las palabras que viajan en un papel son posibilidades de una nueva creación: construirse y construir al otro a través de los sueños que se comparten, de las esperanzas, de los valores, de los ideales e incluso del dolor más abismal. Para quien la recibe, es mucho más que un mensaje; es un puente que trae esperanza, calor, aliento fresco; es una mirada, una caricia, un susurro que acorta distancias. Para quien la envía es un camino hacia lo lejano y desconocido que permite materializar el deseo de estar con el otro, acompañarlo, socorrerlo, abrigarlo, decirle: "Estoy con vos".

    A través de esta recopilación de cartas acompañadas de entrevistas a las personas que lo conocieron en todos los momentos de su vida, el libro de la editorial Círculo Militar, nos transmite un legado de mensajes que trascienden los tiempos y las personas en particular; nos hablan de esa heroicidad verdadera hecha con la humildad, la confianza en el destino, el trabajo, la alegría y el coraje de los hombres comunes que se animan a los más grandes desafíos.

    A continuación, una conmovedora carta del Teniente Primero Estévez, incluída en el libro:

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    Mi niña hermosa:

    Cuando vos veas estas líneas, yo estaré ante Dios, Nuestro Señor, rindiendo cuenta de mis actos. Lo haré, como consecuencia de haber entregado mi vida, como es un honor para el Soldado: en el cumplimiento de la misión.

    Mis ojos hermosos, quiero que lo sepas: que verdaderamente me has conquistado, que por vos siento lo que nunca sentí por nadie.

    Te doy todas las gracias por todo lo que tu alma bondadosa de niña me ha brindado, que fue siempre sin medida y que es una de las razones por la que me has "ganado".

    Quiero pedirte que por favor me perdones por todas aquellas veces en que mi egoísmo, mi sensualidad, mi estupidez, mi cinismo, mi cobardía, o cualquier otra actitud mía te haya dañado, agraviado, defraudado o hecho sufrir. Pero, en particular, perdóname mi falta de madurez, de criterio, de visión que haya tal vez provocado que lo nuestro, este amor que nos une, culmine en una realización trascendental.

    Mi hermosa dama, recordame siempre con alegría, porque a quien el Señor sacia todas sus profundas aspiraciones no se le debe recordar de otra forma.

    Para vos, que sos niña aún, la vida continúa y ello es inexorable razón por la cual no te debés cerrar a la posibilidad de encontrar otra vez el amor.

    Y ahora el último abrazo. No te olvides nunca de rezar por mí. Recordá siempre que es Dios, Nuestro Padre, quien así lo ha querido.

    Te amo, por siempre

    Roberto.

    Legado

    En forma póstuma fue ascendido al gradro militar de teniente primero, y recibió la Cruz al Heroico Valor en Combate, la máxima condecoración militar de la República Argentina, por:

    Dirigir un contraataque durante la noche, en una zona ocupada por fuerzas enemigas superiores, para permitir el repliegue de efectivos propios comprometidos. Pese a resultar herido seriamente, continuar en la acción, ocupar el objetivo asignado y mantenerlo en situación desventajosa, rechazando sucesivos ataques, oportunidad en la cual ofrenda su vida.

    Según lo resuelto por el jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino el 30 de octubre de 2009, en reconocimiento a Estévez, el 14 de noviembre del mismo año, se impuso el nombre histórico de «Teniente Primero Roberto Néstor Estévez» a la Compañía de Cazadores de Monte 18, de la ciudad de Bernardo de Irigoyen, Misiones. Dicha compañía conforma el primer elemento del Ejército Argentino en recibir un nombre histórico de un soldado caído en la Guerra de Malvinas.

    En la estación de Juramento de la línea D de la red de subterráneos de Buenos Aires se exhibe en una vitrina una copia de la carta escrita por Estévez.

    En la ciudad de Paraná, Entre Ríos, una calle lleva el nombre de Teniente Estévez.

    En Misiones, en Concepción de la Sierra una avenida también lleva su nombre, al igual que otra calle lleva su nombre en la localidad de Puerto Esperanza.

    Entre la avenida Lavalle y la calle Japón, en la ciudad de Posadas, una plaza apadrinada por el Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas, lleva el nombre de Plaza Tte. 1.º Roberto N. Estévez. Ese paseo público se encuentra dentro del barrio Teniente 1.º Roberto Estévez, que también lleva su nombre.

    En la ciudad de Posadas, Misiones, se encuentra el Radio Club Posadas LU1IB «Tte 1.º Roberto N. Estevez».

    En la localidad Jardín América, a unos 90 km de Posadas, una escuela lleva el nombre "Roberto Néstor Estévez".

    En Alto Comedero, San Salvador de Jujuy, un barrio lleva el nombre de "Teniente Estévez".

    En San Fernando del Valle de Catamarca un centro vecinal lleva el nombre de "Teniente Don Roberto Néstor Estévez".

    En San Martín, una sección del Grupo Scout Nº 110 Ntra. Sra. del Rosario, lleva su nombre.

    El autor Federico Gastón Addisi publico a mediados de 2009 un libro llamado "Estévez, vida de un Cruzado", el cual relata la vida de Estévez.

    En el Monumento a los caídos en Malvinas, de la Plaza General San Martín en Buenos Aires, se encuentra en una 25 placas de mármol negro su nombre, al igual que los del resto de los combatientes caídos en la guerra.

    En su homenaje se inició una campaña de donación de bronce para la creación de un monumento con su busto. Hacia diciembre de 2010 se llevaban recolectados 270 kg de bronce, conformado principalmente por llaves, picaportes y candados. El monumento fue inaugurado en la Plaza de Armas del Regimiento de Infantería Mecanizado 25.

    Por propuesta del diputado Ángel René Repetto, el 17 de junio de 2010, el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Posadas aprobó por unanimidad la ordenanza Nº 2677, que instituye el 28 de mayo de cada año como el "Día del Héroe de la Ciudad de Posadas". En el acto realizado para conmemorar dicho evento, el comandante de la Brigada de Monte XII, General Mario Gabriel Dotto, expreso:
    La muerte heroica, luego de una vida valerosa se muestra como tal cuando, como en el caso de nuestro camarada, el Teniente Primero Roberto Néstor Estevez, es digna de ser recordada ardorosamente por sus compatriotas. Lo que estaba en sus sueños se convirtió en realidad cuando el 2 de abril de 1982 desembarcó en Malvinas junto a sus hombres para empeñarse en esa causa nacional.

    En la sección “Egresados destacados”, de la página web del Colegio Militar de la Nación, se encuentra su nombre acompañado del siguiente texto:

    Ejemplo de liderazgo, valor y coraje, el Teniente Primero Estévez, no dudó ni un instante en sacrificar su vida en defensa de la Patria. Muerto en acción de una manera heroica durante el Conflicto del Atlántico Sur, Estévez se erige como un referente de lo que deber ser un buen soldado. Gracias al éxito de su misión se evitaron muchas bajas entre las fuerzas argentinas. Había egresado del Colegio Militar en 1978.

    El 10 de octubre de 2010 familiares de soldados fallecidos en la guerra partieron a las Islas Malvinas para inaugurar en el cementerio de Darwin un cenotafio con los nombres de los soldados caídos. Los familiares, entre los que se encontraba José María Estévez (hermano del Teniente Estévez elegido para viajar en representación de su familia) fueron despedidos en Río Gallegos por la presidenta Cristina Kirchner. Luego José María Estévez declararía:
    La presidente me dijo que Roberto ya era patrimonio del pueblo argentino.

    En una entrevista, su hermano, también declaro:

    Desde que estuvo en su razón siempre dijo que su idea fija era irse a Malvinas. De chico ya empezó a estudiar o leer algo de lo que eran las Malvinas.

    Su hermana, María Julia Estévez de García, declaro:

    Lo único que puedo decir es que mi hermano, ya de chico, soñaba con ser soldado y con ir a las Malvinas. Era muy importante para él. Casi tanto como la familia. Amar a la patria, la familia y la religión. Eso nos enseñó mi padre". "No es porque sea mi hermano, pero es bueno que la historia se sepa. Fue un modelo.

    La emoción que mi familia y yo sentimos es muy grande, especialmente porque quienes combatieron en Malvinas y durante mucho tiempo fueron soslayados, hoy son ampliamente reconocidos. Hablar de mi hermano es recordarlo. Es emocionarme por la infancia que vivimos juntos. Es recordar que él jugaba con soldaditos de plomo sobre mapas de Malvinas y dibujaba historietas donde héroes gauchos recuperaban las islas. El destino le tenía reservado luchar hasta el fin por sus convicciones. Así era mi hermano…

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    "Muerte del Teniente Roberto Estévez"

    Noche tras noche la muerte
    andaba de ronda en ronda,
    que las noches eran largas
    y la muerte era una novia.
    Cualquiera de esos valientes
    desposaría a la gloria,
    porque los héroes no suelen
    dilatar mucho las bodas.
    En la Pradera del Ganso
    tuvo lugar esta historia.
    Fue el día veintiocho, mayo,
    madrugada, a las seis horas.
    ¡Que noche aquélla de guerra!
    Fuego trazante a la tropa;
    fogonazos de morteros;
    nidos de ametralladoras;
    los hombres van cuerpo a tierra.
    Voces de mando ya roncas
    inflaman músculo y alma
    entre explosiones y sombras;
    esquirlas incandescentes
    de las granadas que explotan;
    los hayes de algún herido
    al que asiste el Padre MORA,
    son puñales que desangran
    camaradas, gota a gota;
    y hay cuajarones de sangre
    por donde la muerte brota,
    y una vida que se escapa
    para alistarse en la historia.
    Tal fue el caso del Teniente
    ROBERTO ESTEVEZ que acosa
    temerario a un enemigo
    superior en arma y tropas.
    Herido de muerte, ESTEVEZ
    quedó tendido en la roca:
    en una mano el rosario
    y el fusil preso en la otra.
    Antes de morir pronuncia
    la que fue orden casi póstuma:
    ¡Cabo CASTRO asuma el mando...
    y sígame hasta la GLORIA...!

    Este Romance nos recuerda la muerte de un oficial del EJERCITO ARGENTINO que se encontraba al mando de una Sección de 50 hombres en el Combate de PRADERA DEL GANSO, durante la Guerra por nuestras ISLAS MALVINAS en 1982. Muerto él, asumió el mando un suboficial y a continuación un soldado. Pertenecieron al REGIMIENTO 25 DE INFANTERIA y hoy se los recuerda como "MUERTOS HEROICAMENTE EN COMBATE".

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  • Moderador

    @Cazador Gracias por recordarlo Juan, estos Hombres viviran por siempre en el recuerdo de nuestro pueblo... mientras haya un Argentino que los recuerde nunca moriran... Viva La Patria !!!



  • @El-Anticuario dijo en Tte 1ro (PM) I Don Roberto Nestor ESTEVEZ:

    @Cazador Gracias por recordarlo Juan, estos Hombres viviran por siempre en el recuerdo de nuestro pueblo... mientras haya un Argentino que los recuerde nunca moriran... Viva La Patria !!!

    Es lo mínimo que podemos hacer, hay tantos otros por recordar y evocar, abrazo grande.



  • Viva la patria!!!!!!


  • Hermandad Serpentaria VA Mardel

    No entiendo como, todavia, el 24 de Febrero no sea feriado en recuerdo del natalicio de semejante prócer


  • GBA Norte

    gloria y honor!


  • Moderador

    @Cazador Gracias Juan por recordarlo, recien me tome el tiempo para leerlo tranquilo, ojala muchos lo lean y compartan el sentimiento de tener a nuestros heroes siempre presentes en nuestros corazones. Este testimonio me trajo a la memoria cuando en el Servicio Militar mencionabamos la frase "Subordinacion y Valor para Defender a la Patria.". Nuevamente muchas gracias.



  • @Cazador Tengo muchas palabras y sentimientos, ahogadas en llanto, un abrazo grande, amigo !


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